La vivienda, la herida que ninguna campaña puede ignorar
El desahucio que conmocionó al país y la acampada en Sol han convertido el acceso a la vivienda en el gran asunto de la legislatura que termina.
Por Redacción La Democracia · martes, 6 de octubre de 2026

Pocas veces un caso concreto había condensado tanto malestar social. El desahucio que conmovió a España a finales de septiembre y la acampada posterior en la Puerta del Sol pusieron rostro a una realidad que millones de jóvenes y familias viven cada mes: el alquiler se come el salario y la compra es un horizonte inalcanzable.
El Gobierno respondió con dos decretos que el Congreso tumbó con los votos de PP, Vox y Junts. Esa derrota parlamentaria ha precipitado el adelanto electoral. Pero sería un error reducir el problema a una votación perdida.
La vivienda exige una política de Estado sostenida durante décadas: parque público en alquiler, colaboración con el sector privado, seguridad jurídica para propietarios y protección para inquilinos vulnerables. Ningún partido podrá resolverlo solo, y ninguno debería intentar usarlo solo como munición electoral.