La ola ultra ya decide de qué se habla en Europa
El 43,8% de AfD en Sajonia-Anhalt confirma una tendencia: la extrema derecha no necesita gobernar para imponer su agenda a los demás.
Por Redacción La Democracia · martes, 6 de octubre de 2026

Alternativa para Alemania obtuvo en septiembre un 43,8% de los votos en Sajonia-Anhalt y se quedó a tres escaños de la mayoría absoluta. La CDU, el partido del canciller, cayó hasta el 17%. No es un episodio aislado: es el síntoma más visible de una ola que recorre Europa desde hace un lustro.
Lo más inquietante no es solo el resultado electoral, sino la capacidad de estas fuerzas para fijar el marco del debate. Inmigración, seguridad o rechazo a la agenda verde se han convertido en los temas que condicionan a todos los partidos, incluso a quienes mantienen el cordón sanitario. La extrema derecha gana cuando los demás empiezan a hablar su idioma.
Frente a ello, la respuesta no puede ser el mimetismo ni el desprecio hacia sus votantes. Detrás de muchos de esos votos hay territorios olvidados, precariedad y una sensación de pérdida que la política democrática debe atender con hechos. Combatir el populismo exige recuperar a quienes se sienten abandonados, no darles la razón en sus miedos.
Europa necesita partidos centrales capaces de ofrecer seguridad sin renunciar a los derechos, y de defender la transición ecológica sin dejar a nadie atrás. Es el único antídoto duradero.