Europa debe poder actuar
La autonomía europea no se mide por la dureza de sus discursos, sino por su capacidad para decidir, financiar y ejecutar prioridades comunes. España debe impulsar una Europa eficaz sin renunciar al control democrático ni a la cohesión social.
Por Redacción La Democracia · domingo, 1 de noviembre de 2026

Durante demasiado tiempo hemos hablado de Europa como si su existencia institucional garantizara por sí misma su capacidad política. Compartimos normas, negociamos presupuestos y proclamamos valores, pero actuar juntos exige algo adicional: decidir qué riesgos asumimos, qué recursos ponemos en común y ante quién respondemos cuando una estrategia fracasa. En un entorno internacional atravesado por la competencia tecnológica, la presión sobre los suministros y la inseguridad militar, la distancia entre declarar y ejecutar se convierte en una vulnerabilidad. Desde España deberíamos defender una integración europea que no se limite a ampliar competencias, sino que sea capaz de producir resultados verificables.