La vivienda en alquiler, la economía que se resiste
El alquiler se convierte en la partida más pesada del presupuesto familiar.
Por Redacción La Democracia · lunes, 5 de octubre de 2026

El precio del alquiler en las grandes ciudades españolas sigue en máximos históricos, y ya representa para un hogar medio más del 35% de la renta disponible, según los datos de los principales portales inmobiliarios. Mientras, la construcción de vivienda protegida avanza demasiado lenta para compensar la demanda.
El Gobierno y la oposición se acusan sobre quién torpedea la oferta, pero la discusión no cambia el fondo: falta suelo, falta financiación pública y faltan garantías. España sigue invirtiendo en ladrillo de calidad especulativa y no en el derecho a una casa.
Proponemos un pacto por la vivienda que parta de tres puntos: ampliar el parque público con préstamos europeos a fondo perdido, regular con criterios objetivos donde el mercado haya fallado, y dar seguridad jurídica a propietarios particulares para que el alquiler no sea un riesgo.
La economía de un país se mide, también, por cómo resuelve el acceso a la casa. Si trabajar no garantiza un techo, la economía no funciona: se levanta sobre deuda de una generación. Y eso, tarde o temprano, lo paga la democracia entera.