Inflación, salarios y el reto de la productividad
España crece y crea empleo, pero sigue siendo pobre en productividad.
Por Redacción La Democracia · domingo, 4 de octubre de 2026
España sigue creciendo por encima de la media europea y el paro cae, pero detrás del titular hay un problema estructural que nadie quiere nombrar: la productividad por hora trabajada es una de las más bajas de la Unión. Crecemos con horas, no con eficiencia, y eso limita los salarios que podemos ofrecer.
La inflación moderada de 2026 ha permitido una recuperación del salario real tras años de pérdida de poder adquisitivo, aunque el coste de la vida sigue castigando a los hogares más modestos, los que más porcentaje de renta dedican a energía y alimentos.
Nuestra lectura es que el país necesita tres cosas: inversion en I+D real y sostenida, no en títulos de subvención; formación profesional dual al nivel de los países del norte; y un mercado laboral donde las mejoras de productividad se compartan con los trabajadores, porque el pacto social es también un pacto económico.
Creer en una economía que funcione para todos no es un deseo romántico: es la única forma sostenible de financiar un Estado de bienestar del tamaño del nuestro. Lo demás es aplazar la factura con intereses.