La cooperación internacional también es interés propio
Ayudar al desarrollo de otros pueblos es una apuesta por la estabilidad, la seguridad y la prosperidad compartida.
Por Redacción La Democracia · sábado, 3 de octubre de 2026

La cooperación al desarrollo se ha presentado demasiadas veces como un gesto de generosidad prescindible. Es un error. En un mundo interdependiente, la pobreza, el cambio climático y la inestabilidad no conocen fronteras.
España ha construido una cooperación con prestigio en América Latina y África. Consolidarla y dotarla de recursos es una forma inteligente de proyectar valores e intereses al mismo tiempo.