La cooperación al desarrollo, de la solidaridad al interés bien entendido
España recupera presupuesto para la cooperación, aunque sigue lejos de sus compromisos internacionales.
Por Redacción La Democracia · domingo, 4 de octubre de 2026

El presupuesto español de cooperación al desarrollo crece por cuarto año consecutivo y se acerca al 0,4% de la renta nacional bruta, todavía lejos del 0,7% comprometido con la Agenda 2030. La ayuda española se concentra en América Latina, África Subsahariana y el Magreb, con proyectos de salud, educación y resiliencia climática.
Los expertos insisten en que la cooperación no es solo solidaridad: es política exterior, seguridad preventiva y estabilidad. En un mundo de bloques que compiten por la influencia, cada proyecto de cooperación es también una señal de que hay una Europa y una España que ofrecen algo más que mercados y armas.
Nosotros defendemos una cooperación de calidad, evaluada por resultados y no por plazas de proyecto: ayuda al desarrollo, política comercial justa, y transición energética cooperada. Y también una cooperación que escuche a sus destinatarios, porque el desarrollo no se importa, se construye desde dentro.
El 0,7% no es una cifra simbólica: es la medida de una sociedad que se preocupa por el mundo. Y un país que se preocupa por el mundo, al final, tiene un mundo que le responde. La cooperación, bien entendida, es la defensa de la democracia a escala global.